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Dory visita al Tito Quino
Fecha: 10/09/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: ambis, Fuente: TodoRelatos
... si siguiera excitándose a cada momento con Quino. - Bueno chicos, con vuestro permiso me voy a duchar. Si os parece bien ahora en unos veinte minutos cenamos. Quino, tienes que cortar la verdura que está en el poyete, puede ayudarte tu nuevo pinche. - dijo con una carcajada traviesa. Quino fue al poyete de la cocina a cortar la berenjena y el pimiento que había asado previamente Laura. Yo lo acompañé y me coloqué en el otro poyete situado en frente con ademán de cortar pan. Me dispuse a ejercer de pinche: me subí la falda y bajé las bragas hasta las rodillas, y advertí a Quino para que viniera a sofocar el incendio: -Joder Dory - su expresión nuevamente digna de foto, embelesado con mi culo sugerente. -Vamos acércate y clávamela. - Así sin calentar ni nada. -No me seas cabrón Tito, que estás duro desde que me abrazaste en la estación, vamos. Quino lanzado se bajó en un santiamén la bragueta y se arrimó con ansia. Me acarició por todos mis muslos y sus grandes manos no duraron en acabar repasando mi culo. Yo notaba la mucho que le iba gustando. El roce de su verga por mi entrepierna no se hizo esperar. Chofff, entró como la mantequilla. Lo estaba deseando. Por fin tenía su pene erecto dentro de mí. -Cualquiera diría que llevas todo el fin de semana follando con Laura. Estás muy duro Tito. -Laura al final ha venido al mediodía - me decía mientras iban ganando velocidad sus movimientos. - Ohhh, vamos, ¿desde el lunes sin mojar? -No Dory, ...
... desde ayer. -Joder tito, no dejas de sorprenderme. Luego me lo cuentas. - ya estaba sollozando y disfrutando mi primer orgasmo. De repente se escuchó a Laura bajando las escaleras. De forma automática bajé y me puse de rodillas, con la polla de Quino casi palpándola en mi boca. Laura desde el recibidor no podía verme, ni a mí, ni a la libre erección de su novio. - Cariño se me olvidó el cargador y me he quedado sin batería. ¿Y Dory? - Ah, creo que ha salido al jardín a llamar a sus padres, para decirle que había llegado.- en ese momento me metí su polla en la boca y comencé a chupársela lentamente. - Qué buena niña parece, tan simpática, y tan atractiva. Estoy contenta de tenerla aquí. - Sí amor, es un tesoro. - le pegué un suave mordisquito, estaba gozando el momento, más morboso imposible. Comencé a acariciarme mientras no dejaba de degustar aquella inmensa tranca. - Bueno ahora sí, voy a ducharme cariño. Quino, nada más ver que Laura subía la escalera me agarró con suavidad y calma, pero con firmeza, y me ayudó a que me sentara en un taburete. Me abrió de piernas y me folló con ansias reprimidas de todo el morbo anterior. - Cómo me has puesto peque - me dijo mientras embestía una y otra vez, y me besaba el cuello y el escote cada vez más abierto. En un par de empellones más me corrí nuevamente. Quino tuvo que taparme la boca para que no se oyeran mis alaridos. Ahora él pedía turno, me besaba cada vez con más pasión, y dejándome las tetas al aire ...