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Un plan perfecto para dos gemelas
Fecha: 02/11/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Fetichismo Intercambios Autor: PetterG, Fuente: SexoSinTabues30
... hecho. —Estoy asustada Marce. No sé por qué le dije todo eso… es que no quería perder mi trabajo. Marcela la entendía bien, y la abrazó con ternura. —Siempre me ayudaste cuando lo necesité. Gracias a ti pude estudiar en la universidad. Ahora es mi turno de devolverte el favor. Ana la miro confundida y frunciendo le ceño, le preguntó: —¿Qué quieres decir? —Que tomaré tu lugar. Yo me encargaré de tu jefe. Después de todo, aún soy soltera y un revolcón más, no me sentará mal. Ana se negó al principio, horrorizada. —¡No, cómo se te ocurre! Yo jamás me sentiría bien con eso. Pero Marcela, era persuasiva, y aunque Ana mencionaba que no funcionaría porque había sutiles diferencias entre ellas (ya que Ana estaba un poco más rellenita). Marcela agregó un detalle que hizo que Ana terminara aceptando. Al día siguiente, durante el desayuno, Ana le dijo a Mateo: —Mira hijo, tu tía se quedará con nosotros un par de meses, mientras remodelan su apartamento. —¡Genial! Ya sabes que amo pasar tiempo con mi tía, y además, siempre estoy solo cuando vuelves tarde del trabajo. Así que… me agrada la idea. —Yo también creo que será genial sobrinito, me encantara pasar contigo estos meses. —Gracias tía por quedarte con nosotros… ¡es la mejor noticia que han dado hoy! —Ya, ya… Por favor hijo, apresúrate comiendo, que no quiero que llegues tarde al cole. Entonces, Mateo se apresuro para no atrasarse. Mientras tanto, Ana también se preparaba para salir al ...
... trabajo. Y cuando al fin estuvieron listos, ambos salieron, despidiéndose de Marcela que se iba a quedar en casa. Ya en el trabajo, cuando el reloj marcaba casi el mediodía, el jefe llamó a Ana a su oficina. El ambiente era tenso; y él la miró decidido. —Bien, he estado pensando en lo que platicamos ayer. El jueves salgo de viaje, pero podemos arreglarlo antes. Pero Ana, al recordar la idea que le había dicho Marce, se dispuso a mencionarla. —Bueno, pero antes… —Haber, no me digas que ahora te arrepientes… Si no estas dispuesta a cumplir, no tengo mas remedio que… —No no…. no me refería a eso. Lo que quiero decir, es que yo… bueno, quisiera ofrecerle una mejor versión de mí. Mire, si me da un mes para ir al Gym y ponerme en forma. Le dará mas gusto tenerme entre sus brazos desnudita. El jefe sonrió, complacido. —Es que vera, ahora mismo me siento insegura con mi cuerpo, y… —Perfecto, no me parece mala idea. Entonces te adelanto tus vacaciones para que te prepares. Cuando regreses, fijaremos la fecha. Y así, yo me organizo mejor con mi esposa. —Entendido señor —Bien, ya puedes retirarte, ve y sigue trabajando tranquila. Y de este modo, Ana cumplió su jornada y comenzó sus vacaciones. Al llegar a casa, le contó todo a su hermana y se pusieron manos a la obra (con su plan). E incluso, para que todo pase desapercibido, Marcela toco sutilmente el tema en la cena, luego de que Ana les avisara que había tomado un periodo de vacaciones. —Bien, ...