1. La puta de mi hijo


    Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... su hijo de veintitrés la trate como una zorra callejera. Apuesto a que si tu marido supiera que te gusta que te llamen “mamá puta” mientras te parto el coño, se moriría del asco.
    
    Esas palabras me hicieron explotar.
    
    Mi orgasmo fue tan fuerte que casi pierdo el equilibrio. Empecé a squirtear violentamente sobre el piso de la cocina mientras gritaba como una loca:
    
    —¡¡Sí!! ¡¡Soy tu puta!! ¡¡Soy la puta de mi hijo!! ¡¡Me encanta que me humilles!!
    
    Mateo no se detuvo. Me folló durante varios minutos más, usándome como un objeto, hasta que finalmente me sacó la verga, me tiró de rodillas al suelo y me corrió en toda la cara y las tetas, gruñendo como un animal.
    
    Me quedé ahí, de rodillas en la cocina, con la cara cubierta de semen de mi propio hijo, el coño palpitando y las piernas temblando.
    
    Y lo más enfermo…
    
    Era que estaba sonriendo.
    
    Sonreía mientras sentía su semen caliente escurrir por mi cara.
    
    Mateo me miró desde arriba, todavía con la verga semierecta, y me dijo con desprecio:
    
    —Cada día estás peor, mamá. Ya ni siquiera finges que te da vergüenza. Te estás volviendo adicta a que tu hijo te trate como basura, ¿verdad?
    
    Me pasé la lengua por los labios, probando su semen, y lo miré con los ojos llenos de una lujuria enfermiza.
    
    —Sí… —confesé con voz ronca—. Cada vez me gusta más cuando me humillas… cuando me tratas como tu puta personal.
    
    Mateo sonrió con satisfacción.
    
    —Bien. Porque esto recién empieza.
    
    Se subió los pantalones y se fue ...
    ... hacia su habitación como si nada hubiera pasado, dejándome tirada en el piso de la cocina, cubierta de semen, con el vestido arrugado y el coño palpitando.
    
    Me quedé ahí varios minutos, tocándome lentamente el clítoris mientras sentía su semen secándose en mi cara.
    
    No sabía qué me estaba pasando.
    
    Solo sabía que cada vez que Mateo me usaba, me degradaba y me humillaba… yo me mojaba más.
    
    Y ya no quería que Daniel regresara pronto.
    
    Quería que siguiera fuera el mayor tiempo posible.
    
    Porque mientras él no estuviera…
    
    Yo podía seguir siendo la puta de mi propio hijo.
    
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    **CAPÍTULO 6: El Regreso**
    
    **POV: LAURA**
    
    No escuché la puerta principal abrirse.
    
    Estaba demasiado perdida.
    
    Mateo me tenía inclinada sobre la mesa del comedor, con el vestido subido hasta la cintura y las bragas rotas tiradas en el suelo. Me estaba follando con fuerza brutal, tirándome del cabello como si fuera una rienda mientras me hablaba al oído con esa voz cruel que ya me tenía completamente adicta.
    
    —Dilo otra vez, mamá puta —gruñó, dándome una nalgada tan fuerte que me hizo gritar.
    
    —¡¡Soy tu puta!! —gemí entre sollozos de placer—. ¡¡Soy la madre degenerada de Mateo!! ¡¡Me encanta que mi propio hijo me destroce el coño!!
    
    Mateo soltó una risa oscura y aceleró el ritmo, follándome aún más salvajemente. Mis tetas se estrellaban contra la mesa con cada embestida. El sonido húmedo y obsceno de su verga entrando y saliendo de mí llenaba toda la casa.
    
    —Más fuerte ...
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