1. La puta de mi hijo


    Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... —supliqué, completamente rota—. Humíllame más, hijo… por favor…
    
    —Eres una vergüenza, Laura —me escupió mientras me tiraba del pelo con más fuerza—. Una madre de casi cuarenta años dejando que su hijo la trate como una zorra barata. Apuesto a que te correrías solo con que te meara en la cara, ¿verdad, perra?
    
    Estaba a punto de correrme otra vez. Mi coño apretaba su verga con fuerza. Ya no me importaba nada. Solo quería que me siguiera degradando, que me usara, que me rompiera.
    
    Y entonces lo escuché.
    
    La voz de Daniel. Fría. Calmada. Peligrosa.
    
    —¿Interrumpo algo?
    
    El mundo se detuvo.
    
    Mateo se quedó congelado dentro de mí. Yo abrí los ojos con terror absoluto.
    
    Daniel estaba parado en la entrada del comedor, todavía con el traje que usaba para viajar. Su maleta estaba en el suelo. Nos miraba con una expresión indescifrable. Sus ojos bajaron lentamente hasta donde la verga de su propio hijo estaba enterrada hasta el fondo en el coño de su esposa.
    
    Sentí que el alma se me salía del cuerpo.
    
    Quise morir.
    
    Intenté apartarme, pero Mateo me tenía agarrada con fuerza del cabello y no me dejaba moverme. Su verga seguía dentro de mí, palpitando.
    
    —Papá… —empezó a decir Mateo, pero Daniel levantó una mano, silenciándolo.
    
    Se quedó mirándonos durante lo que pareció una eternidad. Su mirada pasó de mi cara enrojecida y llena de lágrimas, a mis tetas colgando sobre la mesa, y finalmente al lugar donde nuestros cuerpos estaban unidos.
    
    Entonces ocurrió algo ...
    ... que no esperaba.
    
    Daniel sonrió.
    
    Una sonrisa lenta, oscura y terriblemente peligrosa.
    
    —Vaya… —dijo con voz baja, casi divertida—. Parece que mi hijo ha estado muy ocupado mientras yo no estaba.
    
    Dio un paso más cerca. Sus ojos brillaban con algo que no era ira.
    
    Era lujuria. Una lujuria oscura, retorcida y profunda.
    
    —No te detengas por mí, Mateo —continuó, aflojándose la corbata lentamente—. Sigue follándote a tu madre. Quiero ver cómo la estás rompiendo.
    
    Sentí que mi corazón se detenía.
    
    Mateo soltó una risa baja de sorpresa y excitación. Me tiró del cabello con más fuerza, obligándome a arquear la espalda, y empezó a moverse otra vez dentro de mí, ahora con más violencia, sabiendo que su padre nos estaba mirando.
    
    —¡¡Daniel, por favor…!! —supliqué, llorando de vergüenza.
    
    Pero mi marido solo se sentó en una de las sillas del comedor, cruzó las piernas y nos miró como si estuviera disfrutando del mejor espectáculo de su vida.
    
    —Sigue, hijo —dijo con calma—. Quiero ver cómo mi esposa se corre en la verga de nuestro hijo. Y tú, Laura… —me miró directamente a los ojos—, quiero que mires a tu marido mientras tu hijo te folla como la puta que eres.
    
    Mateo aceleró el ritmo, follándome con renovada brutalidad delante de su padre.
    
    Yo solo podía llorar, gemir y temblar…
    
    …mientras mi marido nos observaba con una sonrisa oscura en los labios.
    
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    **CAPÍTULO 7: Órdenes**
    
    **POV: DANIEL**
    
    El espectáculo que tenía frente a mí era mejor de lo que ...
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