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mama 3
Fecha: 20/10/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: lliwo, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... poco hacia delante, ofreciendo el culo, esperando sentirlo llegar y pegárseme encima… Pero no vino solo. Entraron cinco. Mi hijo y cuatro amigos. Todos de su edad, todos mirándome fijamente. El silencio que se hizo en la cocina me heló la sangre un segundo. Intenté incorporarme rápido, tirar de la falda hacia abajo. —Joder, tío… —escuché murmurar a uno. Quise irme. Quise correr al baño a cambiarme. Di dos pasos hacia el pasillo, pero mi hijo me agarró de la muñeca con fuerza. —Mamá… —dijo con esa sonrisa sucia que ya conocía—. No te escapes. Antes de que pudiera decir nada, me levantó casi en volandas y me llevó directo a su habitación. Los otros cuatro entraron detrás y cerraron la puerta. El corazón me latía desbocado. Estaba asustada… y empapada a la vez. —Chicos, esta es mi madre —dijo él, todavía sujetándome—. Y hoy se va a portar bien. Sus manos ya me estaban subiendo la minifalda. Otro de los chicos se acercó por delante y me bajó las bragas de un tirón. Las lanzó a un rincón. Me quedé con el coño al aire, rodeada de cinco pollas que se estaban sacando a toda prisa. —Espera… —intenté decir, pero mi voz salió débil—. No… no podemos… Mi hijo me besó para callarme y al mismo tiempo metió dos dedos dentro de mí. Estaba chorreando. Se rió contra mi boca. —Estás empapada, mamá. No me vengas ahora con historias. Me empujaron hacia la cama. Me pusieron a cuatro patas. Sentí una polla gruesa y caliente rozarme los labios. Abrí la boca por instinto y me la metieron ...
... entera. Al mismo tiempo, mi hijo se colocó detrás y me embistió de un solo golpe hasta el fondo. Grité alrededor de la polla que me follaba la boca. Los otros no esperaron turno. Uno se tumbó debajo de mí y me hizo bajar hasta clavarme su polla en el coño junto a la de mi hijo. Me estaban follando las dos a la vez. Me ardía, me estiraban, me llenaban por completo. Otro me agarró la mano y me la puso alrededor de su polla para que se la menease. El quinto me agarró del pelo y me obligó a mirarlo mientras me follaban. —Qué puta está tu madre, tío… —Mírala cómo gime… —Ábrele más el culo, que quiero entrar yo también… Sentí dedos untándome saliva en el agujero. Después una cabeza de polla empujando. Grité cuando entró. Ahora tenía tres pollas dentro: una en la boca, dos en el coño y una empezando a abrirme el culo. Me follaban como a una zorra cualquiera. Me usaban. Me rebotaban entre ellos. Yo gemía sin control. Pensaba: Esto no puede estar pasando… son los amigos de mi hijo… me están follando todos… Pero el cuerpo me traicionaba. Me corría. Me corría apretando las pollas que me partían por dentro. Babeaba alrededor de la que tenía en la boca. Pedía más sin palabras, solo con gemidos rotos. Mi hijo me agarró del pelo y me hizo mirarlo mientras me follaba el culo más profundo. —Diles lo que eres, mamá. Me costó hablar con la polla en la garganta, pero lo hice: —Soy… soy la puta de mi hijo… y de todos vosotros… Se rieron. Me embistieron más fuerte. Uno se corrió en ...