1. Mi hermana siempre estuvo más buena que yo


    Fecha: 27/08/2025, Categorías: Infidelidad Autor: fernan, Fuente: TodoRelatos

    ... apoyado sobre mi delantera. Él también tendría que caer en que esa desconexión ante las obviedades era prueba evidente de que yo no era mi hermana. Pero no podía más. Fue por el vino pensé. Lo que siempre alegan las chicas como yo cuando la culpa en realidad sólo es nuestra.
    
    Me sujeté mis dos enormes tetas y le encajé el cipotón entre aquel prodigio de glándulas mamarias. Rendida y desarmada empecé a hacerle la cubana de su vida mientras Hugo volvía activar sus habilidosos y largos dedos en mi vagina. Acción, reacción. Esfuerzo, recompensa. Su polla acometía el estrecho de mis melones y a cambio sus tres dedos dibujaban diabluras en mis cavidades. Perdí la noción del tiempo. Diez minutos, tal vez veinte. Dos orgasmos, tal vez tres. El placer había entrado por la puerta y las matemáticas saltaban por la ventana. Cada vez que llegaba al clímax jadeaba como si no hubiera mañana e intentaba relajarme.
    
    Pero Hugo exigía:
    
    –¡Más, golfa! ¡Más!
    
    Y tenía que seguir pajeándolo con mis tetas en tributo a sus dedos juguetones y viciosos en lo más recóndito de mi intimidad. Pensé que si me hubiese retirado los otros dedos de la boca aún hubiese hecho algo. Pero ¿a quién quería engañar? Sólo a mí misma. ¡A esas alturas no hubiese dejado escapar un polvazo de aquel calibre por nada del mundo!
    
    Hugo sólo sacó su mano del cuadro de mandos de mi placer cuando explotó en una corrida salvaje, descontrolada, como un caño de leche cediendo a la presión de una fuerza incontrolable. Mi ...
    ... cuñado lanzó un aullido de logro pero también de agotamiento final. Agonía y éxtasis. Sin decir nada más. Cayó rendido a mi lado y durmió por fin. Yo, desfondada, me giré de costado y me entregué de nuevo a los sopores del alcohol, dando un poco de tregua a mi atribulado cuerpo.
    
    Me desperté con el sol iluminando toda la estancia. Por un momento pensé que todo había sido un sueño. Pero me dolía el cuerpo entero y no sólo mi exhausto coñito. Luego vi a Hugo sentado en una banqueta a los pies de la cama deshecha por el furor que él mismo había desatado. Tenía la cabeza entre las manos, hundido al comprender lo que había, lo que habíamos hecho
    
    –Será mejor que te marches –llegó a musitar sin atreverse a mirarme a la cara.
    
    6.Coda final
    
    Contra cualquier pronóstico fue lo mejor que podía pasarme. Jugué el comodín del público y me fue a vivir con Mario Lorenzo. Un año después el salido doctor y yo nos casamos y seguimos follando tanto como el primer día, como leones. Dejé el doctorado sin acabar y fiché por una agencia de asuntos públicos, en donde años de estériles intrigas universitarias me habían dado la experiencia necesaria para encontrar una nueva ventana de oportunidad para mi carrera. En cuanto aparqué el rencor hacia mi hermana, todo se enderezó como por arte de magia.
    
    Con el doctor Lorenzo mi única preocupación es que siempre contrate enfermeras feas para su consulta. Porque quien tuvo retuvo. Sara y yo volvemos a ser las mejores amigas, pero ahora de verdad. ...