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Unos vecinos influencers 7. LA CENA
Fecha: 16/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: LuzOscura90, Fuente: TodoRelatos
... que enseñar mejor a las mujeres, colega… —me susurró, bajito, sin que Lucy oyera—. Hace lo que quiere contigo. Espero que la espera valga la pena. Yo solté una carcajada corta, como para quitarle hierro, pero no supe muy bien qué responder. Miré hacia la escalera… y esperé. Un segundo de silencio. Otro. Y entonces el suave taconeo de bajada por las escaleras. Me giré, como se gira uno ante un acto final en el teatro, sin saber si aplaudir o reprochar el retraso. Y allí estaba. Tan guapa que tuve que recordarme por qué estaba molesto. Clara llevaba una camisa de rayas azul cielo y blanco, ligeramente holgada, con las mangas remangadas con descuido estudiado. La camisa iba metida dentro de un short blanco impecable, de lino, de cintura alta, que ceñía su silueta con una elegancia natural. Lo sujetaba un cinturón marrón de hebilla dorada, donde la H de Hermés metálica relucía con ese tipo de discreta arrogancia que solo la buena moda puede permitirse. Sus piernas —largas, firmes, bronceadas como si vivieran al borde del mar— se alargaban hasta unas sandalias blancas planas, simples y elegantes, que dejaban ver un esmalte neutro en las uñas de los pies Su melena era una cascada suelta de ondas doradas y miel, desordenada con gracia. El viento parecía conocerla, porque jugaba con su pelo sin despeinarla. Llevaba pendientes pequeños, apenas visibles, pero allí estaban, aportando el punto justo de brillo cerca de su rostro. En su brazo descansaba un ...
... bolso de piel trenzada, color caramelo, suave, discreto, bien escogido, que no necesita seguir modas para estar de moda. Su expresión era serena, los labios curvados apenas, como si algo divertido solo estuviera ocurriendo en su cabeza. No necesitaba hablar para hacerse notar. El mundo, sencillamente, se giraba a mirar cuando ella pasaba. Un alivio instantáneo me recorrió. No se ha puesto nada escandaloso para Teddy. No está jugando. —Estás espectacular —dije, sincero, aunque en el fondo había una pequeña decepción. ¿Esperaba algo más? ¿Quería verla provocar, sabiendo que Teddy la miraría con esos ojos de lobo? Lucy, que estaba a mi lado, lanzó un suspiro admirativo. —Uyyy, qué elegante —dijo, con esa voz dulce que siempre sonaba falsamente inocente. Clara se sonrojó, el rubor subiéndole por el cuello hasta las mejillas. —Muchas gracias, Lucy. Pero tú vas… espectacular —respondió, y era verdad Lucy iba guapísima, mucho más sexual que Clara. Teddy, sin embargo, no estaba mirando a Lucy. Sus ojos verdes, brillantes como el cristal de una botella rota, estaban clavados en Clara. Y entonces, sin filtro, sin pudor, soltó: —Joder, otra vez te vistes como una pordiosera. El aire se cortó. Clara se detuvo en el último escalón, los labios ligeramente entreabiertos. Teddy avanzó hacia ella, las manos en los bolsillos, la camisa desabrochada lo justo para mostrar ese pecho dorado que tanto le gustaba exhibir. —¿Qué te he hecho yo? —continuó, con un ...