1. Unos vecinos influencers 7. LA CENA


    Fecha: 16/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: LuzOscura90, Fuente: TodoRelatos

    ... que las palabras resonaran en el aire cargado del baño—. ¿Arrodillada como una zorra, tragándotela mientras él mira?
    
    Mi polla pulsó violentamente entre sus labios, traicionando mi respuesta antes de que pudiera formularla.
    
    Clara rió, un sonido bajo y cargado de malicia, antes de volver a hundirse en mí.
    
    Clara se incorporó con movimientos felinos, su cuerpo desnudo brillando bajo la luz tenue del baño. Sus ojos cargados de una lujuria que nunca antes le había visto, me desafiaban.
    
    —¿Vas a seguir ahí parado? —susurró, volviéndose de espaldas y apoyando las manos en el lavabo, su culo perfecto arqueándose en una invitación obscena.
    
    No era una posición que usáramos nunca. No era nuestra posición.
    
    Pero ahí estaba, ofreciéndoseme como un banquete, sabiendo que en mi mente solo habría un pensamiento: Teddy.
    
    Me acerqué, mis manos agarrando sus caderas con una fuerza que dejó marcas rojas sobre su piel pálida.
    
    —Así que esto es lo que querías —gruñí, alineando mi polla con su entrada ya humedecida—. Que te folle pensando en otro.
    
    Ella gimió cuando la penetré de un solo empujón, su cuerpo cediendo como si llevara años esperando esta brutalidad.
    
    —No pienses en él —jadeó, aunque sus palabras sonaban falsas, como un guión mal ...
    ... ensayado—. Solo... solo siente.
    
    Pero mentíamos los dos. Cada embestida era un exorcismo fallido. Cada gemido, una invocación.
    
    —¿Te gusta? —Clara gimió, mirándome por encima del hombro—. ¿Te gusta tu puta?
    
    —Calla —le ordené, azotando su culo con una palmada que resonó como un disparo—. Solo gime.
    
    Y ella obedeció.Oh, cómo obedeció.
    
    Gemidos agudos, guturales, falsos y auténticos a la vez. Gemidos para mí. Gemidos para él. Gemidos para el fantasma que ya se movía entre nosotros, tan real como la polla que la reventaba.
    
    —Voy a... —comencé a advertir, pero Clara me interrumpió con un movimiento brusco.
    
    Se giró, empujándome hacia atrás hasta que caí sentado en el borde de la bañera.
    
    —Dentro —ordenó, montándome con una urgencia animal—. Quiero sentirlo todo.
    
    Sus uñas se clavaron en mi pecho mientras cabalgaba, sus pechos rebotando obscenamente, esa piel que Teddy había visto, que había deseado, que pronto tocaría.
    
    —Sí... así... —jadeó, pero sus ojos estaban cerrados, su mente en otra parte, en otro hombre, en otra polla que no era la mía.
    
    Y cuando llegó el clímax, cuando sus músculos se apretaron alrededor de mí como un puño de seda, los dos gritamos un nombre que ninguno pronunció.
    
    Porque no hacía falta.
    
    Continuará... 
«12...29303132»