1. Conny, una dulce tentación 6


    Fecha: 25/03/2026, Categorías: No Consentido Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos

    ... su vaso una vez más, con sus ojos clavados en los de ella con una intensidad y calentura que ya no disimulaba.
    
    —Por “nosotros” —murmuró, y el modo en que dijo “nosotros” sonó a circunstancia. A algo que Conny, en su confusión, no supo reconocer. Aun así, levantó su brazo brindando con el vejete, creyendo que tenía todo bajo control, y que en cualquier momento podría volver con sus amigas. Estaba segura que don Úrsulo no la estaba reteniendo, que solo deseaba estar un tiempo más con ella, y ella se lo debía, seguía diciéndose.
    
    Pero, quizá, ya era tarde para la joven Constanza, nuestra bella protagonista de 18 años y de físico esplendoroso. Pues en el momento en que permitió que la mano de don Ursulo se posara en su muslo sin decir nada; en el que quiso brindar por lo que viniera “después”, sin detenerse a pensar mucho en lo que podrían hacer en ese “después”; en el que aceptó otro y otro vaso de cerveza; en el que fingió que todo estaba bien, la joven ya lo había dejado cruzar la línea. Y por supuesto, con cada caricia, cada brindis, cada palabra susurrada, el viejo se supo estar muy bien encaminado.
    
    Don Úrsulo sintió el vaso de plástico crujir entre sus dedos, con su mente trabajando a mil por hora mientras observaba a Conny beber la cerveza tibia con una inocencia que lo excitaba y frustraba al mismo tiempo. Sabía que no podía precipitarse. Constanza era como un pájaro asustadizo: si movía una mano demasiado rápido, huiría. Pero si la envolvía en una red de ...
    ... palabras suaves y gestos calculados seria ella misma quien se enredaría.
    
    —¿Te fijaste en algo? —murmuró, inclinándose hacia su lado, con su aliento, otra vez, rozándole el lóbulo de su oreja, haciendo sentir a la joven un delicioso escalofrío—. Hay tipos aquí que te miran como si fueras un trozo de carne… —le dijo en voz baja, casi paternal, pero con sus ojos escudriñando la multitud con una intensidad que no era de preocupación, sino de cálculo—. Hasta ahora, he estado ahí, en las sombras, asegurándome de que ningún mal intencionado se te acerque demasiado.
    
    Conny se tensó, con sus dedos jugueteando con el borde del vaso. “¿Era verdad eso que le decía don Úrsulo?” Miró alrededor, pero solo vio risas y bailes, estudiantes perdidos en la euforia de la fiesta. “¿O acaso no los veía porque él los mantenía alejados?”. Por esto último decidió darle una oportunidad al viejo almacenero. Ya que después de todo ese día había sido el único en preocuparse por ella.
    
    —¿En serio? —preguntó por fin con su voz más suavecita. Lo hizo mirando hacia la pista de baile, escrutando a todos los que bailaban, como una mirada conspirativa, tal como había querido, el viejo, que ella reaccionara—. No me di cuenta…
    
    —Claro que no… Esos imbéciles siempre se te van a acercar ofreciéndote el cielo y el mar para que te enredes y les creas, ya que así podrían conseguir lo que ellos querrían de ti… —sonrió él, con su mano rozando la suya como si fuera un accidente—. Pero no te preocupes... Pues yo estoy ...
«12...101112...19»