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Hipnosis erótica II 6: adicto a mamá
Fecha: 28/06/2026, Categorías: Incesto Autor: sangreprohibida, Fuente: TodoRelatos
... incliné detrás de ella, despacio, como quien se acerca a algo sagrado. Dejé que mi boca rozara su culo, y de ahí fui directo a la parte más profunda. Me tomé mi tiempo. No fue un beso. Fue un acto completo. Largo. Intenso. Una adoración sin palabras. Un juego sucio disfrazado de devoción. Sentía su ano contra mi boca, cada vez más repleto de mi saliva. Su cuerpo entero se estremecía de forma casi imperceptible, como si estuviera conteniendo algo que no podía nombrar. Yo no pensaba. Ya no. Solo me dejaba llevar por el instinto. —Este es el mejor desayuno —dije—. Nada mejor que comerte el culo antes de empezar el día. Llevé las manos a las nalgas y continué con ese delicioso beso negro. Cuando terminé, me incorporé de nuevo. Respiraba agitado, con el pulso desbordado. Mamá seguía en la misma posición, como si esperara algo más. Como si su cuerpo ya supiera lo que venía. Volví a llevar la bandeja a la cocina, para evitar accidentes. Cuando volví, ella estaba exactamente como la había dejado. Levanté su cabello con una mano, dejé un beso caliente en su cuello, y con la otra la tomé de las caderas. Me acomodé detrás. Bajé la prenda que me separaba de ella. No fue necesario decir nada. Me abrí paso con un solo movimiento. El placer me golpeó de inmediato, en oleadas sordas. Ella seguía en silencio, pero su ...
... cuerpo hablaba con toda claridad: la forma en que se arqueaba, en que buscaba el ritmo con sus caderas, en que apretaba los dedos contra la mesa. Era puro fuego contenido. La sentía temblar. Y yo me aferraba a ella como si me estuviera cayendo. Me la cogí con fuerza. Con entrega. Con hambre. Cada impulso era un golpe de placer que me subía por la espalda como electricidad. Y entonces volví a inclinarme sobre su cuerpo, esta vez para fundirme del todo. Mi pecho en su espalda. Mis labios en su cuello. Mis manos cubriendo sus tetas. Apretándolos con una mezcla de ternura y brutalidad. Esta vez me di el gusto de eyacular sobre su trasero. Luego la limpié con papel de cocina. —Andá a tirarlo al tacho —le dije—. Y después vestite, y traeme de nuevo el desayuno —ordené. Ella lo hizo, y yo me di cuenta de lo difícil que iba a ser evitar usar la aplicación todos los días. ................................................. Hola, muchas gracias por seguir leyendo esta historia. Y muchas gracias a los que dejan comentarios siempre. A veces me olvido de responder, pero los leo a todos.Les recuerdo que en Patreon, todas mis historias van mucho más avanzadas que acá. Esta, en particular, ya va por el capítulo doce. Si les gusta cómo escribo, pueden apoyarme con una suscripción. Acá dejo el link:Patreon Sangreprohibida